sábado, 31 de marzo de 2018

JACQUES Y GABRIELLA EN EL VIERNES SANTO MONEGASCO

Este año, la celebración del Viernes Santo monegasco ha contado con la presencia de los príncipes Jacques y Gabriella junto a sus padres, el príncipe Alberto y su esposa Charlene.

 
El motivo que congrega a la familia principesca en el balcón de palacio no es otra que la tradicional procesión del Cristo yacente que recorre las calles de Mónaco, atravesando el patio de palacio, momento en el que los príncipes presencian su paso desde el balcón, acompañados del Capellán de palacio, el Padre Penzo y de sus hijos que, por primera vez, han estado presentes en un momento tan significativo.
 
La procesión tiene su origen en el siglo XVIII y está organizada por la Venerable Archicofradía de la Misericordia. Los penitentes recorren las calles monegascas seguidos de numerosos fieles. Una vez que cae la noche, la procesión desfila con gran recogimiento al son de una música fúnebre interpretada por la agrupación musical municipal. En su recorrido, atraviesa la plaza de palacio, para continuar hasta la Catedral, donde tiene lugar la oración y unos momentos de recogimiento, ambientados musicalmente por los Pequeños Cantores de Mónaco.
 
 







Fotos: Palais Princier
 
 


domingo, 28 de enero de 2018

AMOR FRATERNAL ANTE SANTA DEVOTA

Un año más, Mónaco ha festejado a Devota, su Santa Patrona, y como es habitual, la familia principesca ha presidido las celebraciones que se dividen en dos momentos: la noche del día 26 con la tradicional quema de la barca y el día 27 con la celebración de la Santa Misa Solemne en la Catedral monegasca y la procesión de las reliquias de la santa.

 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
En esta ocasión, todas las miradas se centraron en los pequeños príncipes Jacques y Gabriella, que a sus tres años de edad, acompañaron por primera vez a sus padres en esta celebración monegasca tan tradicional.
 
Ambos siguieron con mucha atención toda la celebración, sin perder detalle de todo lo que contemplaban. Pero si algo quedó bien patente fue el amor fraternal entre ambos pequeños que, ante todos los presentes, se abrazaron demostrando un intenso sentimiento y un cariño mutuo como buenos hermanos.
 
 
 
 


 


 


 
 
 
 
 
 
 
FOTOS: Paris Match, Hola, Palais Princier, Daily Mail.

sábado, 9 de diciembre de 2017

SOFÍA DE SUECIA, UNA MADRE TRADICIONAL EN EL BAUTIZO DE SU HIJO GABRIEL

El pasado 1 de diciembre ha sido una fecha importante para la familia real sueca, pues en tal día, el miembro más joven de la familia, el pequeño príncipe Gabriel recibió las aguas bautismales en la capilla del Palacio de Drottningholm.
 
 
 
 
En esta ocasión, todas las miradas fueron acaparadas por la madre del bebé, la princesa Sofía, que escogió un atavío muy especial para ocasión tan significativa, un traje folklórico de la región de Dalarna, situada en el centro-oeste del país, zona en la que Sofía se crio y lugar del cual, el pequeño bautizado ha sido nombrado duque por parte de su abuelo, el rey Carlos Gustavo. Según apunta la prensa sueca, el traje tradicional fue un regalo de los padres de Sofía, aprovechando la joven madre para lucirlo en ocasión tan especial. Personalmente, creo que la decisión ha sido de lo más acertada. Sofía lucía realmente encantadora tanto por su atavío como por esa felicidad que se refleja en su rostro en todo momento.
 


 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Los príncipes Carlos Felipe y Sofía, posando con sus hijos Alexander y Gabriel para las fotos oficiales del bautizo.
 
Junto a los Reyes de Suecia y los padres de Sofía.
 
Posado junto a los padrinos y madrinas del pequeño Gabriel.
 
Foto en la que aparecen las hermanas de Sofía y de Carlos Felipe.
 
FOTOS: Paris Match